Jorge Bucay

"Estos cuentos han sido escritos sólo
para señalar un lugar o un camino.

El trabajo de buscar dentro,
en lo profundo de cada relato,
el diamante que está escondido...

...es tarea de cada uno"

viernes, 8 de abril de 2011

Cambiado el curso del río

Hace muchos años, un joven indio y su abuelo pasaban sus días juntos, tal como era la costumbre de la tribu. El anciano empleaba la mayoría del tiempo enseñando al niño a cazar, pescar y a realizar los ritos de la tribu. Habiendo vivido mucho muchos años, el abuelo poseía distintos poderes para sanar y curar y grandes conocimientos.

Un día el abuelo le dijo a su nieto: - “Nosotros cambiaremos el curso de un poderoso río”.

El niño estaba completamente asombrado, ya que sabía que su abuelo era un hombre capaz de realizar grandes cosas, pero cambiar el curso de un poderoso río… ¿Qué mortal podría realizar tal cosa?

A medida que se aproximaban al río, el niño se emocionaba al imaginar el curso del río siendo modificado. Cuando llegaron a la orilla del río, el anciano se sumergió en las aguas y tomó una piedra del fondo del tamaño de un melón.

El niño vio, a través de las cristalinas aguas, como el agujero dejado por la piedra era llenado ahora con arena y agua. En ese momento comprendió que en cierto modo, su abuelo había cambiado el curso de un poderoso río.

El anciano guiñó un ojo a su nieto y le dijo: - “Este es el modo en que un gran río es cambiado. Una piedra cada vez”.

Cuento facilitado por Miguel Alonso García
Dpto.Psicología Diferencial y del Trabajo
Universidad Complutense de Madrid
https://campusvirtual.ucm.es/prof/edpo.html

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Por dónde empezar?

Tomada esta historia del libro "Coaching para emprender" de Gregory Cajina (aquí)

"...¿Qué camino debería tomar?

Ante esta incertidumbre se volvió hacia el Gato Sonriente y le preguntó:

- Por favor, ¿qué camino debo tomar para abandonar este lugar?
- Eso depende - contestó el Gato sin abandonar su sonrisa.
- Depende, ¿de qué?
- Pues del lugar a donde quieras ir.
- Me es igual ir a un lado que a otro.
- Entonces, poco importa el camino a tomar.
- Pero me gustaría llegar a alguna parte.
- Si caminas mucho, a algún sitio llegarás."

Extracto de Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas,
de Lewis Carroll

martes, 8 de marzo de 2011

Cuento hindú


Tomada esta historia de la web Coaching para todos (aquí )


Era un hombre que había oído hablar mucho de la preciosa madera de sándalo, pero que nunca había tenido ocasión de verla. Sólo conocía su aroma. También sabía que podía encontrarse en algunos países muy distantes al suyo. Y como sentía un fuerte deseo por poseer esta madera, se puso a escribir a todos los amigos que vivían en esos lejanos lugares solicitándoles un trozo de sándalo. Pensó que quizás alguno tendría la bondad de enviársela.


Comenzó a escribir cartas y cartas, durante varios días, siempre con el mismo ruego: Por favor, enviadme madera de sándalo. Pero un día de súbito, mientras estaba ante el papel, pensativo, mordisqueó el lápiz con el que tantas cartas escribiera, y de repente olió la madera del lápiz y descubrió que era de sándalo.



Reflexión: ¿Cuántas veces tenemos ante nosotros lo que necesitamos y no lo vemos?

http://coachingparatodos.com/