Jorge Bucay

"Estos cuentos han sido escritos sólo
para señalar un lugar o un camino.

El trabajo de buscar dentro,
en lo profundo de cada relato,
el diamante que está escondido...

...es tarea de cada uno"

viernes, 27 de julio de 2012

El halcón que no volaba

Hace muchos siglos, había un rey que recibió como obsequio dos crías de halcón que entregó al maestro de cetrería para que las entrenase.

Pasados unos meses, el maestro le dijo al rey que uno de los halcones estaba completamente educado. El otro no se movía de la rama desde el día de su llegada a palacio y no sabía que le pasaba.

El rey hizo venir a sanadores y curanderos de todo tipo, mas ninguno de ellos lo hizo volar. Ningún cortesano tampoco lo logró.

Finalmente el rey hizo publicar un edicto para difundir entre sus vasallos pidiendo ayuda.

A la mañana siguiente, el rey estaba mirando por la ventana de su alcoba y observó que el halcón que no podía volar, lo había conseguido.

- ¡Traedme al autor de este milagro! – ordenó el rey.

Enseguida le trajeron a un humilde campesino.

- ¿Tú has hecho volar a mi halcón? ¿Cómo lo has hecho? ¿Eres un mago? – preguntó el rey.

Feliz pero un poco intimidado a la vez, el campesino respondió:
- No fue difícil majestad. Sólo corté la rama en la que siempre estaba posado. Al hacerlo, el halcón se dio cuenta que tenía alas y simplemente voló.


Cuento extraído de Coaching para todos (aquí)

domingo, 15 de julio de 2012

La piedra (Reflexión)

El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Para los niños, fue un juguete.
Drummond la poetizó.
David, mató a Goliat.
Y Miguel Angel le sacó la más bella escultura.


En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra ¡sino en el hombre!.

No existe "piedra" en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

DESCONOCIDO
Cuento extraído de Planeta Deuda

sábado, 30 de junio de 2012

El collar de turquesas

Detrás del mostrador el hombre miraba distraídamente hacia la calle mientras una chiquilla se aproximaba al local. Ella aplastó su naricita contra el vidrio de la vidriera, y sus ojos color de cielo brillaron cuando vio un determinado objeto.


Ella entró en el local y pidió ver el collar de turquesas azules y le dijo al vendedor: Es para mi hermana. Podría hacerme un lindo paquete?

El dueño del local miró a la chica con desconfianza y le preguntó: Cuánto dinero tienes? Sin alterarse ella sacó de su bolsillo un atadito y fue deshaciendo los nudos. Colocó un sobre sobre el mostrador y dijo: Esto alcanza o no?"

Ella mostraba orgullosa algunas monedas." Sabe ", continuó, quiero regalarle esto a mi hermana mayor. Desde que nuestra madre murió ella me cuida y no tiene tiempo para ella.

Hoy es el cumpleaños de ella y estoy segura que estará feliz con el collar, que es del color de sus ojos.El hombre se fue para adentro, colocó el collar en un estuche, lo envolvió con un papel rojo e hizo un hermoso moño con una cinta azul.

"Toma", le dijo a la chiquita, "Llevalo con cuidado". Ella se fue feliz saltando calle abajo. Todavía no había terminado el día cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el paquete desenvuelto y preguntó: "Este collar fue comprado aquí?" "Si señora", respondió el dueño del local. Cuánto costó ?" "Ah!", dijo el dueño el precio de cualquier objeto en mi negocio es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente."

Pero mi hermana sólo tenía algunas monedas. Este collar es verdadero, no? Ella no tendría el dinero para pagarlo". El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio y con mucho cariño colocó la cinta diciendo: "Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. Ella dió todo lo que tenía".

El silencio lleno el pequeño local y lágrimas cayeron por el rostro de la joven, mientras sus manos tomaban el paquete.

" LA VERDADERA DONACION ES DARSE POR ENTERO, SIN RESTRICCIONES". ALBERT EINSTEIN



Cuento extraído de Planeta deuda